Vincisgrassi: Historia, receta y consejos para un plato perfecto.
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- 3 jul
- 4 min de lectura
El vincisgrassi es un plato que cuenta la historia y la tradición culinaria de las Marcas, una región rica en sabores auténticos y recetas transmitidas de generación en generación. Si eres un amante de la cocina italiana, esta receta te llevará a descubrir una lasaña especial, diferente de la clásica, con un carácter decidido e ingredientes genuinos. En este artículo te guiaré a través de los orígenes del vincisgrassi, los ingredientes necesarios, la preparación paso a paso, los consejos para una presentación elegante, el vino ideal para acompañar y un postre perfecto para completar la comida.
Los orígenes del vincisgrassi
El vincisgrassi nace en las Marcas, más precisamente en la zona de Macerata y Ancona. Su historia está ligada a un episodio histórico: se dice que el nombre proviene de una batalla librada en Linz (Linz en alemán), donde las tropas austriacas llamadas "vincisgrassi" (del alemán "Wiener Gräße") fueron derrotadas. La receta ha evolucionado con el tiempo, convirtiéndose en un plato rico y sustancioso, típico de las fiestas y ocasiones especiales.
A diferencia de la lasaña tradicional emiliana, el vincisgrassi utiliza un ragú más complejo, a menudo enriquecido con mollejas, hígados y otros ingredientes típicos de la cocina marchigiana. La pasta es delgada y la bechamel es fundamental para equilibrar los sabores intensos del ragú.
Ingredientes para el vincisgrassi - Receta
Para preparar una receta auténtica de vincisgrassi para 6 personas, necesitarás:
Para la pasta:
400 g de harina 00
4 huevos frescos
Para el ragú:
300 g de carne de res molida
200 g de carne de cerdo molida
100 g de hígados de pollo
100 g de mollejas (opcional, pero recomendada)
1 cebolla
1 zanahoria
1 rama de apio
300 ml de puré de tomate
100 ml de vino blanco seco
Aceite de oliva virgen extra al gusto.
Sal y pimienta al gusto.
Para la bechamel:
1 litro de leche entera
100 g de mantequilla
100 g de harina
Nuez moscada al gusto.
Sal al gusto.
Otros ingredientes:
150 g de parmesano rallado

Cómo preparar los vincisgrassi
Preparación de la pasta fresca
Dispón la harina en forma de volcán sobre una superficie de trabajo y rompe los huevos en el centro.
Amasa enérgicamente hasta obtener una mezcla lisa y elástica.
Envuelve la pasta en film transparente y deja reposar durante al menos 30 minutos.
Estira la pasta en láminas finas con un rodillo o con la máquina de hacer pasta.
Preparación del ragú
Pica finamente la cebolla, la zanahoria y el apio y sofríelos en aceite de oliva virgen extra.
Agrega las carnes picadas y dora bien.
Une los hígados y las mollejas cortados en trozos pequeños.
Desglasa con el vino blanco y deja evaporar.
Agrega el puré de tomate, ajusta de sal y pimienta.
Cocina a fuego lento durante al menos una hora, removiendo de vez en cuando.


Preparación de la bechamel
derrite la mantequilla en una cacerola.
Agrega la harina y mezcla rápidamente para formar un roux.
Vierte la leche caliente poco a poco, mezclando continuamente para evitar grumos.
Cocina hasta obtener una crema espesa.
Agrega sal y nuez moscada al gusto.
Montaje de los vincisgrassi
En una bandeja engrasada, extiende una primera capa de pasta.
Cubre con una capa de ragú, luego una de bechamel y una espolvoreada de parmesano.
Repite las capas hasta agotar los ingredientes, terminando con bechamel y parmesano.
Cocina en horno precalentado a 180°C durante unos 40 minutos, hasta dorar.
Consejos para presentar los vincisgrassi
Un plato tan rico merece una presentación cuidada. Aquí tienes algunos consejos:
Usa platos blancos amplios para resaltar los colores de los vincisgrassi.
Corta porciones regulares con un cuchillo afilado para mantener las capas bien definidas.
Agrega una hoja de albahaca fresca o una ramita de romero para un toque de color y aroma.
Sirve con una cuchara de parmesano rallado aparte, para que cada comensal pueda añadir al gusto.

El vino adecuado para acompañar el vincisgrassi
El vincisgrassi tiene un sabor decidido y complejo, por lo que requiere un vino igualmente estructurado. Entre las mejores opciones:
Rosso dei Colli Pesaresi: un vino local de las Marcas, con taninos suaves y notas afrutadas.
Montepulciano d’Abruzzo: con cuerpo y buena acidez, equilibra bien la riqueza del plato.
Sangiovese Riserva: con sus aromas intensos y buena estructura, realza el ragú y la bechamel.
Evita vinos demasiado ligeros o demasiado tánicos, que podrían cubrir o chocar con los sabores del plato.
Postre para cerrar con dulzura
Después de un plato tan rico, un postre ligero y fresco es lo ideal. Te recomiendo:
Sorbete de limón: limpia el paladar y refresca.
Tarta de fruta fresca: con una base crujiente y fruta de temporada, es un dulce simple pero sabroso.
Panna cotta de vainilla con coulis de frutos del bosque: suave y delicada, con un toque ácido que equilibra la comida.
El sabor auténtico de la domenica marchigiana
Unir a las personas alrededor de una mesa es la verdadera magia de la cocina italiana, y el vincisgrassi es el ejemplo perfecto.
Preparar este plato requiere tiempo, paciencia y una buena dosis de pasión, pero el resultado recompensa ampliamente cada esfuerzo. Servir el vincisgrassi no significa solo ofrecer un almuerzo lujoso, sino revivir una tradición centenaria que huele a fiesta, a familia y a auténticas Marcas.
Ya sea que elijas seguir la receta al pie de la letra con las menudencias o adaptarla a los gustos de tus invitados, una cosa es segura: el éxito está garantizado. Ahora solo te queda ponerte el delantal, encender el horno y abrir esa botella de vino tinto. ¡Buen provecho!



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