Sancarlone de Arona - la Estatua de la Libertad más italiana que nunca
- Agenzia viaggi

- 31 oct 2024
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Todos por lo menos una vez hemos visto la Estatua de la Libertad, ya sea en una película o en fotos. De hecho, es la estatua más famosa de Estados Unidos y uno de los monumentos más conocidos del mundo. Pero ¿ustedes sabían que esta obra descomunal se inspira en una estatua italiana? Acompáñanos a conocer el Sancarlone de Arona, la joya que dio vida a la Estatua de la Libertad.
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La estatua más alta del mundo hasta...
En la ciudad de Arona, provincia de Novara (en Piamonte), luego de un recorrido fantástico con vistas al lago Mayor, vamos a tener otra obra de arte que admirar. Se trata de la famosa estatua de San Carlo, construida a finales del siglo XVII y que por dos siglos fue la estatua más alta del mundo, hasta que en 1886 se inauguró la Estatua de la Libertad en Nueva York cuya altura es de 46 metros.
El monumento a san Carlo Borromeo no se queda atrás en cuanto a imponencia. Hecha de cobre, sus 20,68 metros de altura resultan impresionante hasta el día de hoy, ni hablar si le sumamos la base de granito de 11,32 metros. Para los estándares de la época, estamos hablando de una estatua digna de admiración, y para la actualidad, una parada infaltable para cualquier turista que pase por ahí cerca.

Esta fue la manera en que se quiso honrar a uno de los santos más importantes de la región. Carlo Borromeo, nacido en 1538 fue el segundo hijo del conde Gilberto Borromeo y miembro de una de las familias más ricas, influyentes e importantes de Italia. De hecho, su tío era el papa Pio IV, y él después estudiar en Pavía fue llamado a Roma para su nombramiento de cardenal, a la tierna edad de ¡22 años! Ya en 1563, con 25 años, fue nombrado arzobispo de una de las diócesis más grandes de todas, la de Milán.
Luego de una carrera enérgica y llena de obras caritativas, muere a los 46 años extenuado por el cansancio y la fiebre. Pero ni la muerte pudo borrar su legado, siendo conocido el día de hoy como uno de los mejores obispos de la historia de la Iglesia romana.
Pero ¿Qué tiene que ver todo esto con la Estatua de la Libertad? Resulta que el autor de dicha estatua, el francés Frédéric-Auguste Bartholdi, pasó una temporada larga en Arona estudiando al Sancarlone y su estructura monumental, para luego utilizarla como modelo en la construcción de la estatua neoyorquina.
Ojala esto lo hubieran sabido los millones de inmigrantes italianos que desembarcando en Manhattan comenzaban una nueva vida a la sombra de la Estatua de la Libertad. Tal vez, esta historia del Sancarlone los hubiera hecho sentir más cerca de casa al saber que uno de los símbolos más importantes de Estados Unidos está inspirado en un magnifico monumento italiano.




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